Educación Básica con Equidad e Integración Social

Manuel Bello

(BORRADOR INCOMPLETO)

OBJETIVO:

Construir un sistema escolar nacional que reúna en las mismas instituciones educativas a estudiantes de distintos niveles socioeconómicos, superando la actual segregación, para proveer educación de buena calidad para todos, mejorar los resultados generales en las pruebas estandarizadas y facilitar la integración, la cohesión social, el desarrollo de la ciudadanía y la justicia social.

METAS:

(A determinar)

JUSTIFICACIÓN:

La equidad en la educación básica y en la sociedad es el primero de los desafíos de la Ley General de Educación y del Proyecto Educativo Nacional (PEN) del Perú, que propone como Objetivo Nro. 1 lo siguiente: “Oportunidades y resultados educativos de igual calidad para todos” (Consejo Nacional de Educación 2006). Este importante documento, adoptado como propuesta de consenso por el Foro del Acuerdo Nacional y reconocido como instrumento oficial  orientador de las políticas de Estado para la educación peruana desde 2007, señala que: “Queremos sustituir una educación que reproduce desigualdades, por otra que brinde resultados de igual calidad para todos los peruanos, ajena a toda discriminación”. El horizonte temporal para el logro de este propósito es el año 2021, cuando se festejará el bicentenario de la independencia del Perú.

El énfasis en la equidad como propósito del PEN responde a la amplitud de las desigualdades en la calidad y en los resultados del sistema escolar peruano. Por ejemplo, en 2012, la tasa de conclusión de la educación secundaria para la población de 20 a 24 años de edad era 81,4%, pero con las diferencias siguientes: 87,5% para áreas urbanas y 57,4% para áreas rurales; 83,3% para los hablantes de castellano como lengua materna y 65,4% para los de lengua materna indígena; 87,5% para los considerados “no pobres” y 34,1% para los llamados “pobres extremos” (Ministerio de Educación del Perú 2013).

Similares desigualdades se han encontrado en todas las evaluaciones nacionales e internacionales que han medido los niveles de logro de aprendizajes de los estudiantes de educación primaria y secundaria. Es decir, brechas considerables asociadas con el área de residencia urbana o rural, con la lengua materna y con el nivel socioeconómico de las familias de los estudiantes; en la evaluación censal de comprensión lectora aplicada en 2do. Grado de primaria en diciembre de 2012, la diferencia entre los niños de áreas rurales y los de áreas urbanas que lograron un rendimiento satisfactorio fue mayor a 30 puntos porcentuales (Unidad de Medición de la Calidad – Ministerio de Educación 2013).

El Perú tiene uno de los sistemas educativos más desiguales entre todos los países que han participado en las evaluaciones del Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad Educativa (UNESCO-LLECE 2010) y en la prueba PISA de la OECD. Al mismo tiempo, el sistema escolar peruano es uno de los más segregados, como ha comprobado Benavides (2012) analizando datos de la prueba PISA de 2000 y 2009; dicho estudio muestra que la segregación escolar –es decir, la ubicación de los niños en escuelas separadas y de diferentes calidades según el nivel socioeconómico de sus familias- creció fuertemente en el país en la primera década del presente siglo, tanto en el sector de gestión privada como en el estatal. El sistema segregado incluye desde escuelas precarias y muy carentes –a las que asisten los hijos de las familias más pobres- hasta colegios muy bien equipados y bien organizados para las familias que pueden pagar sumas elevadas por la educación de sus hijos; entre ambos extremos existen varios  niveles o tipos intermedios de instituciones educativas.

Tal como señala Benavides: “Lo que se observaría en el caso peruano es que no solamente las escuelas públicas son de las más segregadas de América Latina, sino que además el sistema educativo ha hecho poco por compensar esas desigualdades con algún criterio de equidad” (Art. Cit.).

La desigualdad y la segregación no son características recientes del sistema escolar peruano. Encinas (1932) y otros autores han dado testimonio de ellas desde las primeras décadas del siglo pasado. En la década de 1990 y en los años más recientes se realizaron desde los gobiernos diversos intentos de modernización y de cambio del sistema escolar, que no lograron los resultados esperados de calidad y equidad de la educación. El fracaso de las políticas centradas solo en locales escolares, capacitación de profesores, textos y materiales educativos, cambios curriculares y otros insumos propios del sistema escolar, conduce a preguntarse por el peso de otros factores de contexto, tales como la segregación escolar, que se refleja en la composición social de las aulas y de las escuelas.

“El sistema educativo peruano tendería a reforzar las inequidades socioeconómicas en vez de cerrar las brechas entre los estudiantes”, dicen Cueto y colaboradores (2014, p.1) en un texto que ofrece aportes para el diseño de políticas para reducir la inequidad del sistema educativo peruano a través del análisis de la asociación entre el nivel socioeconómico (NSE) de los estudiantes, oportunidades de aprendizaje (ODA) y rendimiento educativo.

Los autores del texto mencionado señalan que la investigación educativa muestra una fuerte asociación entre las características individuales y familiares de los estudiantes peruanos y sus resultados educativos. Los estudios “revelan que los niños de familias menos pobres, usualmente urbanas, castellano hablantes y con mayor educación tienen más probabilidades de tener docentes que les pidan realizar los ejercicios de mayor demanda cognitiva, lo que, a su vez, estaría asociado a un mayor rendimiento académico.” (p.1)

Las “oportunidades de aprendizaje” (ODA) a las que se alude en el texto, que están asociadas al NSE de los estudiantes, fueron medidas utilizando distintos métodos, “combinando información de cuestionarios a docentes con datos provenientes del análisis de cuadernos y de cuadernos de trabajo de matemática de los estudiantes de escuelas de diverso tipo de todo el país.” (p.2) Se encontró, por ejemplo, que los estudiantes de NSE alto resolvieron durante el año escolar el doble y el triple de ejercicios que los estudiantes del NSE intermedio y bajo, respectivamente: “Las mayores diferencias en las ODA por NSE de los estudiantes se dan con relación al número de ejercicios que realizan en clase y al porcentaje de esos ejercicios que resuelven correctamente, siempre a favor de los estudiantes de NSE alto”. (p.2)

Cabe destacar que el estudio muestra que el nivel socioeconómico de los estudiantes se asocia con la calidad de la escuela a la que asisten, donde se encuentran con otros niños y niñas de similar condición. “Los resultados globales sugieren que (…) los niños y niñas de menor NSE al año de edad van a asistir con mayor probabilidad a instituciones educativas con menor infraestructura y recursos educativos que sus pares de mayor NSE. Asociado a esto, se puede predecir que los niños de menor NSE al año de edad tendrán menor rendimiento educativo a los 11 años que sus pares. En ese sentido, la cuna sí marca la posibilidad de educarse en el Perú de hoy.” (p.3)

Por otro lado, Cueto, León y Miranda (2014), tras realizar un análisis con datos del estudio longitudinal llamado “Niños del Milenio”, también encontraron que la composición escolar –medida por el nivel educativo de los padres- se relaciona con la calidad del servicio educativo y con resultados en el desarrollo cognitivo (matemática) y socioemocional (sentido de pertenencia), confirmando la existencia de la segregación escolar y sus efectos negativos.

Según Thrupp y Lupton (2006) (mencionados por Cueto y col., obra citada), a nivel internacional se ha encontrado una asociación entre los contextos (que incluyen la composición socioeconómica del cuerpo estudiantil), los recursos disponibles y los procesos educativos implementados en las escuelas. Cueto y col. también mencionan que Willms (2010) analizó el rendimiento en ciencias en la prueba PISA y concluyó que los países más exitosos tienen los niveles más bajos de segregación por características socioeconómicas de los pares (nivel educativo de los padres), lo que se debería a que sus aulas y escuelas aseguran alta calidad para todos en las variables del contexto escolar (p.ej.: cobertura escolar, recursos escolares). Así mismo, hacen referencia a varios estudios en los que se encontró que las habilidades de los compañeros tienen un efecto en el rendimiento académico de los pares, beneficiando especialmente a aquellos con menor desarrollo de sus propias habilidades. En el Perú, Agüero y Cueto (2004) también encontraron un efecto positivo significativo de los pares en el rendimiento en matemática, por lo que sugirieron que un aumento en la diversidad de estudiantes en las aulas ayudaría a elevar los promedios nacionales.

En su propio estudio, Cueto, León y Miranda (2014) encontraron que las escuelas peruanas son altamente segregadas, considerando como indicador la proporción de padres que tenían educación secundaria o mayor. Pese a que se excluyó de la muestra al 5% de distritos más ricos del país, el índice de desigualdad entre escuelas fue mayor al encontrado en otro estudio similar en todos los países de la OCDE. Como se ha dicho, también encontraron que la segregación estaba asociada con la calidad de la educación y oportunidades de aprendizaje, de manera que se reforzaba la inequidad; asimismo, estaba relacionada significativamente con el rendimiento en matemática y con el sentido de pertenencia a la escuela.

Los autores del estudio mencionado (Cueto, León y Miranda, 2014) concluyen que los responsables de las políticas educativas deben medir y reportar periódicamente el nivel de segregación del sistema escolar, y procurar reducirlo ofreciendo oportunidades educativas pertinentes para cada contexto y desarrollando planes para mejorar los resultados en aquellas áreas donde el bajo nivel socioeconómico se suma a una alta segregación, reduciendo la inequidad en las oportunidades y los resultados.

(Falta sustentar la relación de segregación escolar con cohesión social, ciudadanía y justicia social).

POLÍTICAS Y ESTRATEGIAS

(Por desarrollar)

Como bien señalan Cueto y colaboradores (2015) en una publicación reciente[1], en línea con lo que mandan la Ley General de Educación y el Proyecto Educativo Nacional, “Un sistema educativo equitativo debería ser aquel en el cual el acceso a la educación formal, las oportunidades educativas en las escuelas y los resultados educativos no se vinculen significativamente con las variables sociodemográficas de los estudiantes y sus familias.” (p.3)

  1. Asegurar la gratuidad plena de la educación en la totalidad de las instituciones públicas de educación básica, mediante el financiamiento satisfactorio de todos los insumos y procesos necesarios, prohibiendo toda forma de contribución económica (dinero, bienes, servicios, tiempo, etc.) de las familias.
  2. Impedir la selección de estudiantes en las instituciones públicas de educación básica, eliminando todo mecanismo, condición o requisito que pueda generar la exclusión o discriminación de estudiantes, o autoexclusión de familias, asociada a factores económicos, culturales, sociales, individuales o de cualquier índole.
  3. Asegurar la buena calidad de todos los factores escolares asociados con las oportunidades de aprendizaje y los resultados educativos en las instituciones educativas que atienden mayoritariamente a los niños y niñas pobres, rurales, indígenas o cuyas madres cuentan con escasa educación, comenzando desde antes de los 5 años de edad, asignando para ello recursos adicionales con criterio de discriminación positiva.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

BENAVIDES, Martín (2012). Perú y América Latina en la prueba PISA 2009: estudio comparativo sobre las desigualdades de rendimiento entre los estudiantes de la región, y su relación con las dimensiones socioeconómicas y culturales. Lima: GRADE. Comunicación personal.

Consejo Nacional de Educación (2006) Proyecto Educativo Nacional al 2021. La educación que queremos para el Perú. Lima: CNE.

Cueto, S., Guerrero, G., León, J., Zapata, M. y S. Freire (2014). ¿La cuna marca las oportunidades y el rendimiento educativo? Una mirada al caso peruano. Análisis & Propuestas N° 25, GRADE, Lima.

Cueto, S., León, J. y A. Miranda (2015). Características socioeconómicas y rendimiento de los estudiantes en el Perú. Análisis & Propuestas N° 28, GRADE, Lima.

Cueto, S., Leon Jara Almonte, J. and Miranda, A., 2014-03-10 “Classroom composition and the effect of peers on student achievement and socio-emotional characteristics in Peru” Paper presented at the annual meeting of the Comparative and International Education Society Annual Conference, Sheraton Centre Toronto, Toronto, Ontario, Canada <Not Available>. 2014-12-10 fromhttp://citation.allacademic.com/meta/p717596_index.html

ENCINAS, José Antonio (1932) Un ensayo de escuela nueva en el Perú. Lima: Imprenta Minerva.

Ministerio de Educación s.f.        ESCALE. Estadísticas de la Calidad Educativa. En: Portal Web del Ministerio de Educación. Fecha de consulta: 6/10/2013. http://escale.minedu.gob.pe/inicio

UNESCO-LLECE (2010) Factores asociados al logro cognitivo de los estudiantes de América Latina y el Caribe. Santiago de Chile: Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe (OREALC/UNESCO).

UNIDAD DE MEDICIÓN DE LA CALIDAD EDUCATIVA – Ministerio de Educación s.f.     Resultados de la Evaluación Censal de Estudiantes 2012 (ECE 2012). Archivo de Power Point. Lima, 2013.

[1] Análisis & Propuestas N° 28, Abril de 2015.

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